Mientras los fuegos artificiales marcaban el comienzo de un nuevo año en muchas partes del mundo, otro tipo de destellos iluminaron la víspera del 1 de enero el cielo de Gaza.
Los ataques perpetrados desde ambos lados de la frontera no cesaron la noche de Año Nuevo.
Israel cerró el año con nuevos ataques en el centro de Gaza, en lo que el Ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, llamó una "etapa esencial" en su misión de destruir a Hamás.
Desde Gaza, varios cohetes fueron lanzados hacia Israel a la media noche, donde fueron interceptados.
Según señaló el 2 de enero el Ministerio de Salud, controlado por Hamás, en las pasadas 24 horas murieron 207 palestinos y 338 resultaron heridos.
